Imprimir

LA SITUACIÓN DEL MERCADO

La diversidad, la calidad, los sabores y la innovación constituyen las principales bazas de la agroalimentación francesa. Los productos que los profesionales del sector agrícola y agroalimentario ofrecen al mundo entero responden a todos los gustos, precios y ocasiones. ¡De ahí la atracción que ejercen sobre tantísimas personas! Francia es el primer socio económico de España. En 10 años, el volumen de intercambios comerciales entre los dos países se ha duplicado. ¡Y en 2008, las importaciones de productos agroalimentarios franceses ascendieron a cerca de 4,3 mil millones de euros!

 

Francia es el primer proveedor agroalimentario de España

Los productos franceses cada vez más valorados en España:

  • Carnes y vísceras +3,6%
  • Quesos +7,2%
  • Productos del mar +8,5%
  • Hortalizas + 8,7%
  • Champán +31,1%

(aumento de las importaciones desde Francia en 2007)

Un socio de peso para España

España es el quinto cliente de Francia, con importaciones en valor que han experimentado un crecimiento medio del 5,5% anual desde hace 5 años; el país con mayor crecimiento de los cinco mejores clientes de Francia (Alemania, Bélgica, Reino Unido e Italia).

Francia es el primer país proveedor de productos agroalimentarios de España: con un 16% de la cuota de mercado de la importación por delante de Alemania y los Países Bajos. Los productos que más se importan son los productos lácteos, las frutas y hortalizas y los productos del mar. En 2007, las importaciones de bienes de consumo aumentaron en un 10,5%.

 

 

Cúmulo de sabores

La diversidad de los suelos, los climas y el saber hacer humano enriquecida por la experiencia confiere al patrimonio alimentario francés una gran riqueza de productos dotados de una tipicidad constatada y reconocida. Dicha diversidad favorece un amplio abanico de sabores, que permiten mezclas audaces y asociaciones muy delicadas con las culturas culinarias de otros países.

 

 

Tradición y calidad

Respetar las tradiciones, las regiones y el origen geográfico constituye un objetivo histórico y permanente para las empresas agroalimentarias y los poderes públicos franceses. Los numerosos certificados oficiales de calidad – AOP, IGP, AB… – no sólo indican la procedencia, sino que también ofrecen información sobre los criterios de producción. Estos productos son una muestra de modernidad y se adscriben a la evolución de las tendencias alimentarias actuales.

 

 

Fuertes exigencias de seguridad

El alto nivel de seguridad de los productos agrícolas y alimentarios producidos en Francia es fruto de un esfuerzo colectivo de todos los profesionales y poderes públicos que, de común acuerdo, ponen en práctica métodos de producción adaptados y respetuosos con las normas sanitarias y de higiene, reforzados con controles y una continua vigilancia muy bien organizada.

 

 

Protección medioambiental

El sector agrícola y agroalimentario se encuentra especialmente movilizado en lo que respecta a los retos planteados en relación con la protección del medio ambiente. Desde las grandes empresas hasta la mediana empresa, las medidas desarrolladas en este sentido van en crecimiento y suponen inversiones cada vez más consecuentes.

Especialmente valoradas por los consumidores y los países extranjeros, estas numerosas ventajas explican la dinámica francesa real de exportación: Francia es el tercer exportador mundial de productos agroalimentarios, con cerca de 50 mil millones de euros en productos exportados en 2008.

Para más información sobre la oferta francesa en España, ¡visite la sección de los sectores franceses!

 

Fuente: Aduanas francesas