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LOS PRODUCTOS DEL MAR

La producción francesa asciende a más de 790.000 toneladas al año: 43% de pescado fresco, 27% de pescado congelado, 24% de conquicultura y 6% de producción piscícola. Francia goza en España de una excelente imagen en términos de calidad de los productos, de diversidad en el surtido y de notoriedad comercial para los productos de marca con un importante valor añadido. Se valora la calidad de la logística. Por último, dispone de una considerable capacidad innovadora con más de 300 empresas de transformación localizadas en un sector en pleno desarrollo.

España es el primer cliente de Francia de productos del mar

Más de 400.000 toneladas exportadas en 2007 por todo el mundo (1,4 mil millones de euros)

Ultracongelación, conserverías, productos ahumados, secados o salados y productos preparados…
La industria de la transformación en Francia abarca 13.000 personas y supone 3,3 mil millones de € de volumen de negocios.

 

España, primer importador europeo

A pesar de ser el primer productor acuícola de la Unión Europea, España es también el primer importador europeo de productos del mar. En efecto, el sector pesquero ha sufrido una importante disminución de las capturas (-30% desde 1995).

Así pues, con 303 millones de euros de productos pesqueros y de acuicultura franceses importados en 2007, un aumento del 8,5% con respecto al año anterior, España se sitúa a la cabeza de los clientes de valor de Francia. Importa principalmente anchoas, lenguados, rapes y sepias francesas.

 

 

 

 

Un consumo variado

En España, país de importante consumo tradicional, los productos del mar representan el 13,3% del presupuesto alimentario de los hogares con un consumo medio por habitante y año de 36,25 kg en 2007, de los cuales 10,23 kg correspondieron a marisco. El consumo total se mantiene relativamente estable desde hace años (-0,3% con respecto a 2006). Únicamente las parejas adultas sin hijos han visto aumentar su consumo de manera significativa en un 4,3%.

La merluza es la especie más consumida: el 91% de los consumidores compran este pescado. Le siguen el lenguado, el salmón, la sardina y las anchoas. En lo que respecta al marisco, las especies más consumidas son el calamar y el pulpo (25% en volumen), por delante de los mejillones, las almejas y los berberechos.

 

 

Una oferta francesa particularmente diversificada

La oferta francesa se amplía como consecuencia de la importancia de las costas y zonas pesqueras de la flota nacional, así como de la variedad de las industrias de transformación que han desarrollado producciones diversificadas y elaboradas. En lo referente a la exportación, se basa en un determinado número de productos:

  • Pescados nobles enteros refrigerados (lenguado, rape, pez de San Pedro, salmonete…);
  • Pescados de criadero (lubina, dorada, trucha…) que ofrecen excelentes garantías en términos de trazabilidad y condiciones de acuicultura;
  • Especies de pescados marinos que no encuentran una salida suficiente en el mercado francés (anchoas, sardina, chicharro, gallo, bejel, caballa, bonito del Norte, arenque);
  • Pescado ahumado (salmón en concreto);
  • Cefalópodos (sepias, calamares, pulpos,…), muy apreciados en los países mediterráneos;
  • Diversos mariscos, en concreto ostras, puesto que Francia es el primer productor de Europa, pero también vieiras, mejillones de vivero…;
  • Crustáceos, principalmente camarones tropicales de la Guayana congelados o cocidos y refrigerados y, en cantidades más limitadas, bogavantes, langostas, bueyes de mar…;
  • Por último, diversos preparados y conservas: surimi (siendo la producción francesa la más importante de Europa), ensaladas de atún, conservas variadas (atún, sardinas… en filetes, en aceite de oliva etc.), embutidos marinos y productos para untar (rillette, mousse…) a base de pescado y crustáceos…

 

Fuentes: Aduanas francesas, Ubifrance, Ofimer