La industria agroalimentaria francesa
Protección del medio ambiente
El medio ambiente, que se ha convertido en una preocupación creciente para el gran público y para los consumidores, se encuentra en el centro de las prácticas y de las inversiones en el sector agroalimentario. La política pública en este ámbito es ambiciosa y se plantea objetivos precisos. Para ello se recurre en gran medida a la investigación. Conscientes de que un mayor respeto por el medio ambiente y por el bienestar animal contribuye a la sostenibilidad de sus actividades y a la satisfacción sostenible de las necesidades de sus conciudadanos, los agricultores y los empresarios, apoyados por los poderes públicos, se comprometen voluntariamente cada vez más con este objetivo primordial.
Una política ambiciosa
En 2007, y gracias a la iniciativa "Grenelle de l’environnement", tuvo lugar en Francia una verdadera reflexión a favor de la ecología, el desarrollo y la planificación sostenibles. Fue un hecho sin precedentes que reunió al Estado, las administraciones locales, las ONG, los agricultores, los sindicatos y las empresas. Se diseñó un plan de actuación compuesto por una veintena de medidas concretas y cuantificables, que fue ratificado por la mayor parte de los participantes.
Aceptado por el presidente de la República, el plan “Objectif Terre 2020” (Objetivo Tierra 2020) reúne en una visión estratégica coherente el conjunto de los planes de actuación agrícolas emanados de “Grenelle Environement”. Hoy en día la agricultura debe producir más para cubrir las necesidades de los ciudadanos previstos para 2050, y además producir mejor para preservar los recursos naturales y la biodiversidad. Para responder a esta urgencia doble, es necesario generar una agricultura sostenible. Ése es el gran objetivo de este plan de gran calado que persigue un nuevo modelo agrícola para Francia, un modelo que actualmente está siendo puesto en práctica por el Ministerio de Alimentación, Agricultura y Pesca en torno a proyectos innovadores.
"Objetivo Tierra 2020": por un nuevo modelo agrícola francés
Cinco retos para valorar los recursos naturales:
- utilizar mejor un agua que empieza a escasear
- contribuir a la recuperación del buen estado ecológico de las aguas
- contribuir a la riqueza de la biodiversidad y de los paisajes
- proteger los suelos agrícolas
- optimizar el uso de la energía y luchar contra el calentamiento climático
Cinco caminos para una agricultura nueva:
- reducir el uso y el impacto de los productos fitosanitarios
- implicar a las empresas agrícolas en el desarrollo sostenible
- desarrollar el potencial de la agricultura ecológica
- hacer que la agronomía vuelva a estar en el centro de la agricultura
- reflexionar sobre unas prácticas adaptadas a los territorios
Unos agricultores responsables
Los agricultores franceses intentan racionalizar sus actividades lo mejor posible y respetan rigurosamente las últimas normativas nacionales de orientación agrícola, con miras a dar respuesta a las nuevas expectativas de la sociedad, principalmente en materia de preservación del entorno y de ocupación armoniosa del espacio rural. Están decididos a poner en práctica las buenas prácticas agrícolas (almacenamiento hermético de los abonos en las granjas, gestión racional y limitada de los tratamientos fitosanitarios y de la irrigación, etc.) con el objeto de proteger los recursos hídricos y evitar su contaminación.
El balance energético de sus explotaciones se generaliza (100.000 diagnósticos de aquí a tres años), para controlar el consumo directo de energía (tractores, invernaderos, instalaciones de cría, etc.) y el de aditivos. El objetivo: alcanzar una tasa del 30% de explotaciones agrícolas con dependencia energética escasa de aquí a 2013.
Ecophyto 2018: reducir en un 50% el uso de productos fitosanitarios
Este plan (que cuenta con un presupuesto provisional de más de doscientos millones de euros para el período 2009-2011) da fe del compromiso de Francia de reducir en un 50% el uso de productos fitosanitarios hasta 2018. A finales de 2008 se retiraron treinta moléculas peligrosas utilizadas en 1.500 productos, y antes de 2011 se retirarán otras diez sustancias.
Por una pesca sostenible y responsable
Con el fin de permitir que la pesca francesa haga frente a los retos que se le plantean, el Estado ha decidido reforzar su actuación con la puesta en marcha del Plan para una Pesca Sostenible y Responsable (un total de 310 millones de euros durante tres años), que permitirá especialmente gestionar mejor los recursos pesqueros y contribuir a la calidad de los ecosistemas marinos.
Empresas certificadas
Conscientes de que sus actividades pueden resultar perjudiciales para el medio ambiente, también las empresas agroalimentarias se comprometen a reducir al mínimo su impacto. Los gastos para mejorar de manera permanente su rendimiento ambiental crecen sin parar. Se involucran voluntariamente con la certificación ISO 14001 para controlar mejor las cuestiones ambientales relacionadas con su funcionamiento. Finalmente, dirigen sus esfuerzos a desarrollar aún más un diseño ecológico cualitativo y cuantitativo de los embalajes y proponen un plan de iniciativas concretas que favorezcan la prevención y el reciclaje de sus residuos.

